


El pásado 21 de mayo de 2011 fuí a la localidad castellonense de Almazora para presenciar, por primera vez en mis veinte años de vida un concierto del conjunto murciano M-Clan.
Si bien las fotos no pueden transmitir por sí solas toda la intensidad que se vivió en el concierto del viernes, sí nos sirven para ilustrar, y presentar, las líneas que describirán lo que, a todas luces, fue un grandísimo concierto.
Se notaba en el ambiente, la gente ya caldeaba el recinto de fiestas con sus ansias de M-Clan; y los ruidos por detrás de las cortinas del escenario dejaban anunciar que ellos también tenían ganas de compartir la noche con su fiel público.
Con cerca de un cuarto de hora de retraso arrancó el show. Se hizo la oscuridad, el escenario se llenó de músicos y un gran cantante saltó a él. Carlos Tarque y los suyos arrancaron con “Calle sin luz”, un tema rockero de su último trabajo. La banda murciana hizo un repaso a sus últimos trabajos, especialmente los dos últimos. También combinó entre estos grandes clásicos como su “Llamando a la tierra”, “perdido en la ciudad” o su clásico cover de Rod Stewart, la ultra conocida “Maggie May”.
La primera parte del concierto fue una presentación de su nuevo albúm, Para no ver el final, que, aunque parecía imposible, sonó incluso mejor que en el propio disco, creció, y nos dimos cuenta del gran trabajo que han facturado M-Clan. Los presentes, a pesar de ser nuevo material, sabían todos y cada uno de los temas, todas y cada una de las letras, incluso adivinaban los momentos de complicidad que buscaba Carlos entre los asistentes.
Con el paso de los minutos se fueron quedando varias cosas claras. Por un lado, que M-Clan había pasado de ser una banda a ser un proyecto musical entre Tarque y Ruiperez. La mayoría de sus músicos son temporeros, pero eso no es motivo de desprecio alguno. Otra de las cosas que quedaron claras es la calidad de Tarque sobre el escenario. El murciano es pura energía sobre la banda, no para ni un solo momento de moverse, de gesticular, y todo ello con una voz prodigiosa. Nunca me he cansado de decir que la voz de Carlos Tarque es una de las mejores del rock nacional. Cuando le ves en acción a menos de 5 metros te das cuenta de que Tarque nació en el lugar y la época incorrecta. De haber nacido allá en las América todo sería otro cantar.
El concierto también tuvo momentos…reflexivos, intensos, de melodías pausadas y sentidas: un comprendido de grandes sensaciones. Pocas veces se ha visto una comunión tan gigante entre un grupo y su público: ellos estaban estusiasmados con la respuesta del público,hubo momentos de verdaderas palabras de agradecimiento por su parte, risas, guiños, sonrisas, en definitiva, un concierto entre amigos.
El concierto tuvo brillantes momentos, como el guiño a "Hallelujah" en mitad de “Pasos de equilibrista”, o la fuerza que tuvieron sus temas mas profundos como “Inmigrante” o “Miedo”. En total fueron cerca de una veintena de temas, unas dos horas de concierto en las que los fans de la banda disfrutaron como se lo esperaban. Cerraron con un clásico, “Quédate a dormir”. La música cesó y el publicó ovacionó a una banda que había cumplido con creces. En el camino de vuelta a casa llegué a dos conclusiones. La primera es que no pasará tanto tiempo hasta que vuelva a ver a M-Clan en directo. Le segunda es que Carlos Tarque es un genio cantando, y como tal lo admiro.
Javier Simón.